Río Fardes

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domingo, 20 de diciembre de 2015

La Santa Compaña

Publicamos el trabajo de la tercera finalista de nuestro concurso de relatos. Disfrutad de la lectura y enhorabuena por tu participación, Arancha.

Cuenta la leyenda que este hecho sólo ocurría una vez al año, en un pueblo alejado de la vida social. Corría el año 1503. Era un día frío de finales de octubre, las gentes paseaban el ganado, corrían por las calles sin saber lo que les acontecía.
Como cada año, la llegada de la noche de los santos difuntos ponía un tanto inquieto a la gente de esta pequeña población y más aún si se veía deambular a gente extraña con aspecto pálido por las calles.
Ese día John jugaba tranquilamente con una bola de pan junto a su hermano. Eran tiempos muy difíciles donde la comida escaseaba y las enfermedades mataban a la gente. John, a sus doce años, no entendía muy bien por qué una noche al año, su madre y su padre, aterrados cerraban puertas y escotillas a cal y canto, tampoco entendía por qué la gente le decía que esa noche no saliera de su casa, ni por qué todos parecían asustados con la llegada del día uno de noviembre.
Ese día todo pasó muy rápido. Era un día extraño. Su madre merodeaba por la casa nerviosa con un aspecto escalofriante.
Como era de esperar ese día el padre de John llegó de trabajar a las seis de la tarde y empezó a entablillar puertas y ventanas.
La tarde comenzó a ponerse terrorífica. Caía una leve tormenta y las calles estaban desiertas, quitando a algún borracho sin casa.
La familia de John se sentó a cenar con una luz tenue. El nerviosismo y la angustia se palpaba en el ambiente. John se hacía muchas preguntas pero nadie quería hablar del tema ni siquiera mencionarlo.
Al llegar la temible madrugada, John escuchó pasos y unas suaves luces en la calle. Sin hacer ruido se levantó y fue a descubrir qué demonios pasaba. Se subió a lo alto del gallinero, desde donde se divisiva medio pueblo y lo que vio fue escalofriante.
Era una procesión maquiavélica, de muy mal gusto para quien estuviera haciendo eso. Desde allí lo que veía era un densa niebla y unos hombres con unas túnicas negras hasta los pies, sujetando un atáud.
A esos supuestos hombres no se les veía el rostro y parecían que iban flotando sobre sí mismos. Todos llevaban un pequeño candelabro con una pequeña vela en su interior. Parecían que vagaban en busca de algo o alguien. Al principio de la procesión iba un hombre humano de aspecto pálido, con ojeras y sin rumbo.
Llevaba un estardante. John estaba aterrado pero se quedó hasta que la procesión se perdió adentrándose  en el bosque.
Al día siguiente relató todo lo que había visto a sus padres, que asustados le contaron la verdad y al grave peligro que se había expuesto.
Según contaba la leyenda, la noche de los difuntos “la santa compaña”, así  llamada esa procesión terrorífica, bajaba al pueblo para vagar en busca de alguna alma de entre los vivos.
Los hombres que la componían eran almas en pena mandados por la muerte. La persona que iba al principio de la comitiva, que era de carne y hueso, tenía esa noche que encontrar a otra persona y pasarle el estardante para que su maldición acabara si no estaría condenado a seguir vagando durante otro año más.
Al día siguiente corrió como la pólvora la triste noticia. Un vecino del pueblo había desaparecido misteriosamente. El pobre Billy era un hombre de mediana edad aficionado a la bebida, que esa misma noche deambulaba por las calles. Todos sabíamos que se lo había llevado la “santa compaña”.


Arancha Madrid Cruz  2º ESO A


domingo, 13 de diciembre de 2015

Relato de terror

A continuación publicamos otro relato de los seleccionados para la final. Lo ha escrito un alumno de 1º de ESO A llamado Ángel Ruiz García. ¡Enhorabuena Ángel!

Relato de terror

Érase una vez, en un pueblecito, vivía un niño llamado Pedro.
Pedro vivía con sus padres y su hermano Juan en una casita pequeña. Un día, fue a dormir a la casa de un amigo. Allí estuvieron despiertos hasta las tantas viendo películas de terror. Vieron una que trataba de que una enfermedad hacía que la gente se comportase como locos, y mordían a la gente para transmitirles el virus.
Se fueron a la cama a dormir a las tres de la mañana. Cuando se despertó, no vio a nadie en la casa. Llegó al salón y el televisor estaba encendido. Estaban las noticias y en ellas contaban que ¡una nueva enfermedad se había apoderado de la Tierra en una sola noche! ¡Y esa enfermedad era la misma que la de la película de anoche! Pedro estaba muy confundido.
Salió a la calle y no había nadie. El pueblo estaba desértico. De pronto, una persona se abalanzó y le intentó morder. El chico cogió una pistola que había en el suelo y le disparó. ¡Toda la gente estaba enferma! Pedro estaba asustado. Entró en su casa y no vio a nadie. Al cabo de un rato inspeccionando la casa, Pedro encontró a sus padres y a su hermano locos y echando espuma por la boca. Pedro disparó a sus padres y los mató, pero no se atrevía a hacerlo contra su hermano. Su hermano no tuvo tanta piedad y lo mordió. La única esperanza de salvar el mundo había desaparecido.
Después de unos años, la enfermedad acabó con todos y ese fue el final de la raza humana.

lunes, 7 de diciembre de 2015



Como sabéis el jurado del concurso seleccionó cuatro finalistas de entre todos los participantes. Ahora vamos a publicar sus trabajos en este blog, y a final de mes, decidiremos el ganador.
Para abrir boca, publicamos el trabajo de Ismael Salazar de 3º B.




La niña del accidente


Una pareja vuelve a casa ya bien entrada la noche después de haber estado en una fiesta en casa de sus amigos. Viven en un pueblo alejado de la ciudad, y para llegar a él tienen que recorrer una carretera que atraviesa un bosque. Al pasar por el bosque ven que hay un coche estrellado. El coche se ha empotrado en un árbol, y al lado hay una niña ensagrentada. Se detienen y ven que la niña está muy pálida - debido al susto del accidente, pensó la pareja - y no llora ni nada.
Cuando inspeccionan el interior del coche para ver qué tal están los ocupantes, advierten que el piloto  y el copiloto están muertos, pero parece que no sea por el accidente solamente, ya que tienen una especie de corte en el cuello.


Sospechando que los padres han sido asesinados por alguien y temiendo que esté cerca, meten a la niña corriendo en su coche y emprenden el viaje a toda velocidad hasta el pueblo, para avisar allí a la policía y que acuden al lugar de los hechos.

La niña sigue sin hablar, debido al estado de shock de todo lo que ha tenido que presenciar. El conductor va a toda velocidad... está deseando llegar y sentirse a salvo, el silencio en el coche es intenso. Cuando se gira para tranquilizar a su mujer, la encuentra con los ojos en el vacío, la bocaabierta y la garganta cortada... Mira por el retrovisor y ve a la pequeña niña sujetando un cuchillo lleno de sangre...


Ismael Salazar Requena 3ºB




Trivial literario

Ya podéis hacer los grupos para concursar en el trivial que comenzaremos después de las vacaciones de Navidad. El número de integrantes en cada grupo es opcional, pero es recomendable que no supere la cifra de cinco.

Este curso queremos hacer un homenaje a Shakespeare y Cervantes, coincidiendo con el cuarto centenario de su fallecimiento. Por eso, el trivial versará sobre títulos conocidos de estos escritores, relacionándolos con otras más recientes, que recojan la misma temática.

Empezaremos con una obra muy conocida de Willian Shakespeare: "Romeo y Julieta".